LOS PROFESORES

Yoga by Agus DSC_7883.jpg

RAMIRO

VENTURA

Yoga llegó a su vida en un momento de crisis en el que, por fortuna, una amiga -segura de que le ayudarían- lo invitó a participar de las clases que ella impartía. Desde entonces, en 2007, Yoga se ha vuelto parte de su vida a punto tal que en 2013 decide viajar por primera vez a India para conocer la cultura en la que está disciplina se originó y para profundizar en su práctica.

En 2018, después de reiterados viajes para practicar con su maestro, Sharath Jois, recibe de él la autorización nivel II para enseñar Ashtanga Yoga.

Además de la práctica, su investigación personal lo impulsó a profundizar en el conocimiento de sánscrito, filosofía vedanta, anatomía, ayurveda y medicina china. También estudió armonio, danza clásica de la India, danza contemporánea y ballet.

Considera que practicar Yoga es la posibilidad de observar el estado de las cosas; un entendimiento intrínseco de nuestra naturaleza para asumir con compromiso nuestra misión en este mundo. Dando clases, procura trabajar con el alumno desde una relación íntima, conociéndole desde la práctica y ofreciéndole herramientas específicas que le ayuden a crear consciencia y romper con los patrones que le inhiben manifestar su mejor versión.

Yoga by Agus DSC_7902.jpg

BARBARA

VASQUEZ

De chiquita soñaba con ser bailarina y por eso estudio durante seis años danza -clásica, jazz, contemporáneo y tap. Además de bailar siempre hizo ejercicio físico pero con la sensación de que había algo más detrás del ‘movimiento’ hasta que, finalmente, un llamado a conocerse interiormente la acercó al Yoga y fue amor a primera vista.

Así fue que empezó con Ashtanga en 2015 y pasó por varios profesores hasta dar con Ramiro en 2016. Luego en 2018 viajó a Madrid para practicar allí con Sharath durante su visita a España y viajó a India en 2019 para practicar nuevamente con él en Mysore, India.

Su interés por la alimentación y su impacto en lo personal y lo social la acercó también al estudio de nutrición y Ayurveda.

Practicando se siente capaz de conectarse integralmente a partir de la experiencia corporal; agradece a la práctica el espejo que le ofrece para enfrentarse a la realidad y así ser honesta consigo misma. Cuando da clase su prioridad está en empatizar con el otro para ayudarle a adquirir herramientas que le ayuden en la búsqueda de volver a lo simple y encontrar bienestar.

Yoga by Agus DSC_7958.jpg

PILAR

MEJIA

De naturaleza creativa, apasionada y exigente, llegó al Yoga a comienzos de 2012 por sugerencia de una amiga y ahí encontró un increíble camino por descubrir hacia el autoconocimiento y amor propio. Parte de ésta fascinación por indagar más sobre el Ser, la ha vuelto aficionada a temas esotéricos como la astrología, el tarot y la metafísica.

Se volcó hacia el Ashtanga Yoga en 2015 y un año más tarde conoce a Ramiro, con quien práctica actualmente. Ha participado, además, del workshop con Sharath Jois en Madrid 2018 y otros talleres con maestros autorizados por él.

En estos años de práctica ha entendido que los límites son sanos cuando se manejan desde el amor: cuidando el cuerpo y liberando la mente de la severidad del juicio propio. Cuando practica siente que todo se apacigua, y que la práctica es de cierta manera un espacio que ayuda a relativizar las euforias y las penas. 

Para ella, enseñar es un intercambio de experiencias desde un lugar muy genuino y de generosidad, y espera desde ese lugar poder inspirar a muchas personas, especialmente mujeres, a ser más como son.

Yoga by Agus DSC_7877.jpg

GUILLERMO

SALOMON

Aunque licenciado en economía y apasionado de la música, su curiosidad y deseo de sentir qué vino a hacer al mundo lo guiaron a finales de 2012 hacia el Ashtanga Yoga y tres años después a tomar clases con Ramiro. Más tarde, su constancia y sus incesantes ganas de seguir aprendiendo lo incitaron a viajar por primera vez a India para practicar con Sharath Jois en enero de 2019 y una segunda vez en diciembre del mismo año.

Andar en bicicleta, respirar en calma, la música, la soledad y las buenas compañías son su sinónimo de libertad y cuando practica lo invade una gran sensibilidad y sentimiento de presencia en el que el momento presente es el protagonista. Ese instante le permite verse a sí mismo y a su entorno con claridad, sin juicios, más allá de lo bueno y lo malo que puedan traer.

El compartir saberes y continuar construyéndolos desde la cooperación le resulta muy gratificante y motivante. Así es que dar clase, observar a otras personas y acompañarlos a descubrirse a partir de la práctica le posibilita revelar muchos rincones de la suya propia. 

Yoga by Agus DSC_7885_edited.jpg

CAROLINA SPENGLER

Si fuera un animal, sería un oso panda porque son tranquilos y dormilones pero su aspiración a crecer espiritualmente la llevó a buscar como ‘despertar’ y romper con moverse en ‘piloto automático’.

Le apasiona viajar, conocer nuevas culturas y nadar -ya sea en pileta, río, mar o laguna- pero eventualmente su búsqueda la condujo en 2015 a conocer el Ashtanga Yoga.

En 2016 comenzó a tomar clases con Ramiro. Desde entonces participó también de diversos talleres con otros profesores autorizados de KPJAYI y en 2018 tuvo oportunidad de asistir al workshop con Sharath Jois en Madrid.

Practicar para ella se traduce en sentirse en casa; una sensación de comodidad en la que puede volverse más consciente de sí, expandiéndose para descubrir lo que se oculta en su inconsciente.

Dar clase le demuestra cómo todos compartimos una misma búsqueda y que su propia práctica puede ayudar a otros, en lo que ellos también la ayudan en un dar y recibir. La motiva continuar aprendiendo a partir de cuidar a los demás y  acompañar ese proceso en el que todos los días son distintos.

FLORENCIA CIMA

Como formadora e investigadora en artes escénicas y del movimiento indaga en la poética del cruce de lenguajes escénicos desde la dirección y la docencia así como también en su propia técnica de entrenamiento como actor-bailarín.

Su primer acercamiento a la práctica de Yoga fue como complemento a su formación escénica; exploró diversos estilos hasta que en 2014 probó con Ashtanga Yoga. En 2017 comenzó a practicar bajo la guía de Ramiro.

La práctica se volvió un antídoto a su ansiedad posibilitándole una herramienta de superación personal tanto física como mental y otorgándole calma desde la dinámica del movimiento, a veces evidenciando la disponibilidad del cuerpo y otras su rigidez. Entiende que para ser libre hay que amar y despertar el cuerpo sutil y para ello hay que romper con las trampas y ataduras de la mente que inhiben la experiencia del momento presente.

Su intensa investigación a partir del movimiento se imprime en su entusiasmo y pasión al dar clases. Le resulta maravilloso cuando sus sugerencias y observaciones son recibidas y le permiten al alumno hacer su propio hallazgo.

© 2020 Ashtanga Yoga Sattva

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon